
El golpe de calor en perros es una emergencia: si tu perro jadea sin parar, babea mucho o se ve débil o confundido después de estar al sol o de hacer ejercicio, llévalo a la sombra, mójalo con agua fresca (nunca helada), ponlo donde corra aire y llama a tu veterinario de inmediato. No hace falta un día extremo: el ejercicio en un día tibio o un lugar encerrado y poco ventilado bastan para que se sobrecaliente. Aquí verás las señales, los primeros auxilios, qué perros tienen más riesgo y cómo cuidarlo en los días de calor de Santiago.
Perro con calor o golpe de calor: las señales
Los perros no transpiran como nosotros: se enfrían sobre todo jadeando. Cuando hace calor, hay humedad o falta ventilación, ese mecanismo no alcanza y la temperatura del cuerpo sube. Si no se corrige a tiempo, el golpe de calor puede dañar varios órganos e incluso causar la muerte.
Primeras señales
- Jadeo intenso, que puede pasar a una respiración ruidosa o con dificultad.
- Inquietud: se pasea, no se acomoda, busca sombra o agua.
- Babeo abundante.
- Encías o lengua muy rojas.
- Corazón acelerado.
- Vómitos o diarrea.
Ve al veterinario ahora si…
Está confundido, descoordinado o muy débil; se desplomó o tuvo una convulsión; respira con mucha dificultad o hace ruido al respirar; o vomita o tiene diarrea después de estar al calor. Empieza a enfriarlo de inmediato mientras alguien llama a la clínica.
Si sigue sin enfriarse, aparecen las señales de un cuadro avanzado: decaimiento, confusión, falta de coordinación, debilidad o colapso, convulsiones y pérdida de conciencia.
Qué hacer si tu perro tiene un golpe de calor
Lo que recomiendan hoy los especialistas en urgencias veterinarias es primero enfriar y después trasladar: mientras más tiempo pase con la temperatura alta, más daño puede sufrir. Actúa apenas notes las primeras señales: en el Reino Unido sobrevivió el 97 % de los perros atendidos por un cuadro leve de enfermedad por calor, frente al 43 % de los que llegaron con un golpe de calor grave.
Mientras llamas al veterinario
- Detén el ejercicio y llévalo a la sombra o a un lugar fresco y ventilado.
- Mójalo entero con agua fresca de la llave o de la manguera. Sirve cualquier agua más fría que su cuerpo, pero no uses hielo ni agua helada: reducen el flujo de sangre en la piel, le cuesta más liberar calor y puede ponerse a tiritar.
- Ponlo frente a un ventilador o donde corra aire: el agua que se evapora con el aire en movimiento ayuda mucho a enfriarlo.
- No lo tapes con toallas mojadas: enfrían mucho menos que mojarlo directamente.
- Ofrécele agua en sorbos pequeños, sin obligarlo a tomar.
- Llévalo a la consulta con las ventanas abiertas o el aire acondicionado del auto encendido.
Aunque parezca recuperado, llévalo igual
Las complicaciones más serias del golpe de calor pueden no notarse al principio. En la consulta le tomarán la temperatura y el veterinario decidirá si necesita exámenes, tratamiento u observación.
En perros mayores o con enfermedades, el Royal Veterinary College recomienda justamente esto: agua fresca sobre el cuerpo y aire en movimiento.
Qué perros tienen más riesgo
Cualquier perro puede sufrir un golpe de calor, pero algunos lo toleran peor:
- Las razas de hocico corto (braquicéfalas), como bulldog francés, bulldog inglés, pug, pekinés, boston terrier, bóxer y shih tzu.
- Los perros con sobrepeso.
- Los de pelaje grueso o muy abundante.
- Los cachorros y los perros mayores.
- Los que tienen enfermedades respiratorias, pulmonares o del corazón.
En los de hocico corto el problema es doble: les cuesta más eliminar calor jadeando y, si jadean mucho, la vía aérea se inflama y puede obstruirse, hasta llegar a un desmayo.
Ojo también con los perros jóvenes y activos. En un estudio de investigadores del Royal Veterinary College con más de 900 mil perros atendidos en el Reino Unido, tres de cada cuatro casos de enfermedad por calor se produjeron por ejercicio, y solo uno de cada veinte por quedar encerrado en un auto. Los perros jóvenes, los machos y los de más de 10 kilos tuvieron más riesgo de sobrecalentarse por ejercicio.
Cómo prevenirlo en los días de calor de Santiago
Lo más efectivo es no exigirlo cuando hace calor. En verano:
- Sácalo a pasear temprano en la mañana o al final de la tarde, cuando ya refrescó, y evita las horas de más calor.
- Haz paseos más tranquilos con los perros de riesgo, y deja la pelota y las carreras para cuando refresque.
- Lleva agua para el paseo.
- Prueba el pavimento con la palma de la mano: si no aguantas dejarla ahí, está demasiado caliente para sus almohadillas.
- Si jadea en exceso, le cuesta respirar o no quiere seguir, detén el paseo, busca sombra, mójalo y consulta a tu veterinario.
- Nunca lo dejes en el auto estacionado, ni siquiera con las ventanas abiertas. Tampoco encerrado en una pieza que se calienta, como una con grandes ventanales.
Cómo refrescar a un perro en casa
En los días de calor, ayúdalo a mantenerse fresco:
- Agua fresca siempre a mano: cámbiala dos o tres veces al día y, si quieres, agrégale unos cubos de hielo.
- Sombra todo el día, adentro y afuera. En el patio, que tenga dónde echarse sin que el piso esté caliente.
- Un lugar ventilado para dormir. En las horas de más calor, cierra las ventanas para que la casa no se caliente.
- Comida en las horas más frescas del día.
- Si le gusta el agua, mójalo con la manguera o un aspersor; si no le gusta, no lo obligues.
- Cepíllalo para sacarle el pelo de invierno, y consulta a tu veterinario antes de raparlo.
Ojo también con la deshidratación. Si al levantar suavemente la piel del lomo esta demora en volver a su lugar, si orina menos o más oscuro de lo normal, o si tiene los ojos hundidos y la boca seca, ofrécele agua y consulta a tu veterinario.
Los días de calor en The Place's
En The Place's los perros pasan el día libres en manada, en amplios patios con pasto natural y zonas de sombra para los días de calor, y de noche duermen en una galería interior con camas y mantas. Los cuida siempre la misma persona, Joshua o Cristina; tenemos veterinaria en el mismo lugar y durante la estadía te mandamos fotos y videos.
Si tu perro es de hocico corto, mayor o sensible al calor, cuéntanoslo en la reunión previa obligatoria, antes de su primera estadía.
Preguntas frecuentes
1.¿A qué temperatura le da un golpe de calor a un perro?
No hay una temperatura ambiente segura: un perro puede sobrecalentarse en un día tibio si hace mucho ejercicio o está en un lugar húmedo y poco ventilado. Lo que define el golpe de calor es su temperatura corporal: según la Escuela de Medicina Veterinaria UC, se produce cuando llega a unos 42 °C. Si sospechas que lo tiene, no esperes a medirla: enfríalo y llama a tu veterinario.
2.¿Puedo ponerle hielo a mi perro para refrescarlo?
En el agua de beber, sí: unos cubos de hielo ayudan a mantenerla fresca. Pero para enfriar a un perro con golpe de calor no uses hielo ni agua helada, porque reducen el flujo de sangre en la piel y le cuesta más liberar calor. Usa agua fresca de la llave y aire en movimiento, y llama a tu veterinario.
3.¿Conviene cortarle el pelo a mi perro en verano?
No siempre es necesario. Académicos de la Universidad de Chile recomiendan cepillarlo para sacarle el pelo de invierno y advierten que un pelo muy corto deja la piel expuesta al sol, que puede quemarse. Si tiene un pelaje muy abundante u oscuro, pregúntale a tu veterinario antes de cortarlo.
Fuentes
- Royal Veterinary College — Heatstroke in dogs and cats: prevention, symptoms and first aid tips for pet owners
- Royal Veterinary College (VetCompass) — The RVC urges owners of hot dogs to “cool first, transport second” (2023)
- Hall, Carter y O'Neill (2020), Animals — Dogs Don't Die Just in Hot Cars: Exertional Heat-Related Illness (Heatstroke) Is a Greater Threat to UK Dogs
- Pontificia Universidad Católica de Chile — ¿Cómo protegerse del calor extremo?
- Universidad de Chile — Mascotas y olas de calor: dificultad para regular su temperatura y mal manejo del tutor pueden perjudicar su salud (2022)
- Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, U. de Chile — Altas temperaturas: claves para cuidar a las mascotas durante el verano (2020)
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un médico veterinario.
